
TILDA S.
Tilda me gusta pero me da también un poco de miedo. Adusta y afilada, parece una madre amish a punto de abofetear a la hija virgen que pescó con el novio en el granero, una gélida mutante entre crisálida y venusiana, la madonna de cejas depiladas en un cuadro gótico holandés, de Giacometti, una escultura andante , inspira el temor reverencial a una primera clase de física cuántica cuando no tienes ni idea, olerá a cristal de Murano y a violetas marchitas, a lujo decapado de alta alcurnia venida a menos; ha de ser inteligente pues sus cejas -aún altivas- circunflejan a la perfección cualquier emoción secreta, toda ella es un enigma cerrado con candado, y si nos resulta bella no sabemos porqué…le han de quedar de muerte los hábitos y uniformes, y le pega mucho llevar zapatos de cordones y las uñas de los dedos sin pintar...






