martes, octubre 20, 2009



HORROR CLOWNS

Los payasos son siniestros. Digo los “clásicos”, los de toda la vida, que ahora se llevan poéticos y "circo-soleianos" más asequibles a la sensibilidad actual, como artísticos y de andar por casa (algunos sólo llevan una roja nariz postiza, toma ya!!!). Fíjense sino en la casi clónica reacción de los niños ante uno. Hay una edad en que la presencia pretendidamente jocosa y simpática , no cuela, para nada. Es la franja de los más pequeños, los que aún no han tenido tiempo de asimilar la idea de lo políticamente correcto. Es que se aterrorizan. Suelen echarse a llorar sin contemplaciones ante la cara abochornada (¿) y de extrañeza(¿) de su mamá. Yo los comprendo con toda mi alma…a ver, un señor con la cara blanca como el papel, mueca en perpetua sonrisa en rojo sangre, o negro tinta, ojillos maliciosos, manos con guantes como hinchadas y con dedos como salchichas, y que encima muchas veces, toca un escandaloso saxofón…
Los más mayorcitos tienen ya interiorizado que son objeto de burla, de chufla, hasta que son graciosos. Pobres abducidos por el sentido común
Yo tengo mis cuarenta y tantos y me siguen dando pavor.
Miren sino este video. Fantástico Tim Curry. Fascinante película, por cierto.

11 comentarios:

pilar mandl dijo...

Excelente entrada!
Tienes toda la razón, los niños se asustan, aunque ví un reportaje de los payasos que van por los hospitales y en África y allí los niños no se asustaban en absoluto, al meno slos que mostraban en el documental...
Terrorífica película.

Un beso

Mad Hatter dijo...

Sí, sí, es todo un clásico, a mi siempre me han aterrorizado los payasos, los gigantes y cabezudos, las muñecas antiguas de porcelana y los mimos, bueno estos más que miedo, les tengo bastante manía, no sé muy bien por qué.
Sonrisas no pintadas.

Lula Fortune dijo...

De verdad que tienes razón. Las pocas veces en las que tuve ocasión de ir al circo de verdad, los payasos no me hicieron gracia. Por no hablar de ese lado siniestro que tú mencionas. No es un personaje que me guste, decididamente, no.
Bicos.

Carmen dijo...

Otra vez más coincidimos... no me gustan nada los payasos! Ni antes, cuando era una niña, ni ahora. No me hacen especial gracia, no veo la risa cuando se caen y no saboreo los chistes del tonto y el listo... No me gustan los mimos... del circo me gustaban los equilibristas, los trapecistas.... los que me hacían soñar con el cielo y no con un humor burdo.
Besos sin nariz roja.

nancicomansi dijo...

PILAR MANDL: Bueno...a esos los disculpamos, y de todas maneras no son lo mismo, no...

MAD HATTER: JA,ja,ja...los mimos...son muy "rabiosos" si..me parece que de la manía que les ha ido cogiendo la gente han desaparecido un poco del panorama...
Uf, las muñecs antiguas...es que algunas tenían una cara de muerto viviente que echaba p'atrás...esa cara tan cérea, esos dientecidos tan remarcados, y esos ojos de cristal que parecen seguirte a donde sea que vayas...glups!

LULA FORTUNE: Ya te digo que además los encuentro grotescos, y de un humor muy "patoso"...uf, para nada.

CARMEN: Es verdad, que luego estaba el típico numerito del payaso bobo contra el "listillo (gorro de cucurucho y ceja malefica dibujada alzada), aquello era la ceremonia de la humillación del último respecto al primero, y la verdad, llegabas a sentir verguenza ajena, mira...

El futuro bloguero dijo...

Pues todos de acuerdo...

Los graciosos en el circo, de ser payasos eran los secundarios porque el del cucurucho (el listo) y el de la flor que tenía agua (el tonto) nunca tenían gracia.

Miedito sí daban.

Lolita Lamento dijo...

Yo le he cogido miedo desde que ví que al guapito de Bones también le daban noséqué :)

WODEHOUSE dijo...

Detesto todo lo circense. Los animales encerrados, los payasos tristes, las bailarinas solitarias, los domadores, los músicos.
Un día fuimos con los niños muy pequeñitos al de "plaza toros ventas con potente calefacción" así se anuncia y me entró una llorera nada más empezar y me pasé llorando amargamente toda la función. No me gusta ni la estética, ni el olor del circo ni nada.
Me gustó sin embargo el "Circo del Arte" no me disgustó cuando fuimos hace mil años...

WODEHOUSE dijo...

No quites tu foto que acabas de colgar eln la columna derecha, ni se te ocurra que estás guapisima. Arsa siquilla!!!

nancicomansi dijo...

EL FUTURO BLOGUERO:
Todos de acuerdo, si...a nadie le gustan, parece esos seres con cara enharinada...

PILARMANDL: ¿que al de Bones no le gustan tampoco? pues nada, de nuestro club...;)

WODEHOUSE: AHH, si...del circo también es una parte muy triste lo de los animales, y si lo juntamos con el transnochado heroismo de los domadores, ya...
AY niña, que tenías que ser una "estampa" allí en medio con tanto lagrimón...demasiado sensible, me parece...;)

xnem dijo...

Son las 10,45, llueve. Es la tercera vez esta mañana que leo-escucho la palabra CLOWN.

“Clowntautura (nosecuantos)”. “Clowns & Kinski” –sonaban en la radio- y ahora usted y sus clowns terroríficos de local comida basura.
De pequeñito vi a Charlie Rivel y no me hizo mucha gracia, también aquel famoso Circo de los Muchachos, nunca les tuve miedo a los payasos, aunque se de “algunas” que aún no lo han superado.

Tal vez nosotros vivimos una fase en que los grandes payasos ya eran viejecitos y tras la mascara se notaban los kilómetros y los años.

Para TERROR luego después Los Payasos de la TELE.

Yo lucho por avivar el clown que llevo dentro. De peque -casi siempre mi abuela- me decía que era un poco payaso.

Ah! Esa peli no la vi,