domingo, abril 12, 2009



SWEET FOOD


Nunca, nunca más de la vida volveré a comer esas mismas galletas. Las de chocolate rellenas, antes del ensayo de piano, en casa de la abuela y con un tazón de café con leche de acompañamineto. Aunque sea vergonzosamente fácil conseguir la misma marca. Incluso otra, si me apuran, que para el caso es lo mismo; nunca volverán a saberme igual, es decir: a nada. A nada que no sea pura maravilla de cacao y crema, regalo de dioses en forma de merienda infantil, placer a la vez que alimento, y nada más. Ni nada menos...
Cualquier bocado actual a algo semejante comporta el inevitable aditivo de un arrepentimiento inmediato, la culpa envuelta en grasa, el cruel pellizco de una anoréxica interior que tilda esa sabrosura de pecado infame… no debes, no puedes…y si caes, compensa, rectifica y cumple la penitencia del hambre y el deseo insatisfecho. Sin falta. SIN EXCUSA. Se inventó el ligth para ello. O el simple irte a dormir con un run-run de tripas.

Tras el concienzudo análisis de los laboratorios alimetarios, ahora casi todo es cascada inagotable de grasa insaturada, el "bollo- lobo psicópata" vestido de cordero suculento… peguemos la dentellada y condenémonos "ipso-facto" al ostracismo de la gorda marginada…la tentación mancillada, el horror, el pánico a no encajar en el molde escueto y quijotesco de una barbie todo patas, eso si, el cerebro bien regado con mensajes que traducen la comida a una simple tabla de calorías a evitar, transgénicos malévolos, tentaciones a combatir con la boca cosida a puntada limpia, ay si muchas pudieran…
Y hablo en en femenino porque es a todas luces evidente que las principales víctimas de ese desaguisado social que es el control de peso, obsesivo y machacón -mediante anuncios y artículos en revistas- apunta directamente a nosotras. A nuestra sien.
Así que encuentro injusto ese adiós para siempre al inocente mordisco sin más consecuencia que un auténtico subidón de felicidad. A ella por el paladeo dulce de unas simples galletas.
Rellenas de chocolate.
O cualquier otra cosa que se le parezca…

15 comentarios:

atikus dijo...

Vaya si es que la niña del cartel tiene los ojos injectados en puro vicio, parece Chuky!!, pero no me extraña es que los boyos y recetas de nuestras madres, abuelas o tias-abuelas tenían un sabor especial,¿quien no abría la nevera a escondidas para meter el dedo en esas pastas, bechameles, tartas, etc, para probarlas y al día siguiente comprobaban los mayores que había reducido drasticamente el tamaño de las recetas??

En fin que esos sabores no son lo que eran, porque los materiales no lo son, ni la leche, ni la nata (que ya no existe esa grasa, para hacer bollos, ni brazos gitanos!), ni los huevos son iguales...en fin no sigo que me está entrando hambre y quiero seguir en el teclado ;)

besitos con harina...jeje...suena al cartero siempre llama 2 veces ;)

nancicomansi dijo...

ATIKUS: CAlla, calla; malandrín!!!
¿Y los tigretones? ¿Y las panteras rosas? les cambiaron el gusto...es más: se lo quitaron...
Yo me los comía de dos en dos, y luego chocolatinas que "pispaba" de la tienda de mi tia Lidia...
Joé que tiempos...

nancicomansi dijo...

Y si...tiene unos ojos de loca la niña, ja,ja,ja....

Lula Fortune dijo...

No soy yo muy "dulcera", aunque tuve mi adicción a los donuts en otras épocas, pero lo que dices es perfectamente trasladable a un platito de jamón con su grasita brillando mmmmmm! Pequemos, pequemos, que en le infierno se debe estar más calentito.
Y que caiga la culpa del pecado sobre esos tios barrigones, que parece que solo las tías podemos engordar.
La semana santa me ha dejado un poco traspuesta con tanto símil :)
Besos dulces, dulces con sabor a tigretón.

Ñoco Le Bolo dijo...

Con la mirada en las pestañas ...

En el nuevo look ¿te las has dejado crecer?
No renuncies a las galletas de chocolate. No vamos a salir vivos de aquí luego, que sea enchocolatados hasta la médula.

...muchos grrrrrr

CristalRasgado & LaMiradaAusente
_____________________________

xnem dijo...

Bon profit!

me estaba yo haciendo un arrocito con guisantes y tomate, con su ajito y su aceite del bueno y me aparece la niña esta, que parece que se quiere comer a la abuela y al piano juntos, que mirada, señor! Voy a la cocina y me lo como allí de pié, como hacen los desesperados de la vida no vaya a aparecer la muchacha de un momento a otro y me deje sin cena.

El futuro bloguero dijo...

Creo que hay que pecar y caer en esas tentaciones.

Estoy ahora en proceso post vacaciones, con intenciones de bajar de peso, pero no a costa de no comer, sino de aumentar el gasto calórico haciendo más ejercicio.

No pienso tener remordimientos por disfrutar. Eso es propio de la moral cristiana, que hace que se sientan remordimientos y ataques de conciencia por disfrutar de las cosas buenas. Prefiero la técnica de compensar. Darme el atracón de esas galletas y después quemarlas...

En cuanto al cambio de sabores... además que es cierto y ya muchas cosas no son lo que eran, tampoco nosotros lo somos y nuestro paladar está más educado y más influido por otros factores, como tabacos, contaminación, etc.

Con los años, se desarrollan las papilas gustativas, y apreciamos sabores que de niños no nos gustaban.... y dejan de gustarnos otros que entonces eran lo mejor.


Besos

Comte zero dijo...

Con lo que odiaba las habas de pequeño y ahora.. ¡me encantan!

Mad Hatter dijo...

Pues no te creas, Nanci, que a los chicos también "se nos exige" cuidar "la línea". El "Futuro Bloguero Adonis Sílfide" ya lleva hablando hace unas semanas de la "operación bikini".
Ayer mismo vi al delgadito de Valentino Rossi comiéndose una tostada con crema de avellanas y cacao en un anuncio.
Yo no es que sea muy goloso pero lo que más me cuesta cuando empieza el calorcito es no tomar de postre una bola de helado de chocolate con un chorrito de bourbon. No se os curra probarlo, que engancha lo suyo y va directo al michelín. El que avisa no es traidor.

WODEHOUSE dijo...

La peor víctima de esta pandemia que es la anorexia-bulimia son las mujeres, las niñas, las jovencitas...el verdugo? nosotras mismas, todas contra todas y en especial cada una consigo misma.
A los hombres les da igual como estemos de gordas o flacas...desengañemonos. Las únicas que competimos somos nosotras.
Cambiemos el chip!

Lunarroja dijo...

Me ha encantado: la foto, el texto, el color de las letras, lo que cuentas... ¡¡y el sabor!!
qué rico, Nanci!!!!!

nancicomansi dijo...

LULA FORTUNE: SIiii!!! pequemos, pequemos...
Las chicas buenas van al cielo, las malas a todas partes...ya lo dijo ¿Mae West?
Pues eso.

ÑOCO LE BOLO: ¿Lo cualo? ¿las pestañas? ¿las coletas? aver, aclara, aclara...

Tienes razón...ni siquiera sabemos si mañana seguiremos vivos (aichs!!! toco madera!!!)
Tanta tonteria...

XNEM: Usted tan pro-vida-sana como siempre...
eso no es pecado, hombre,puede estar bueno pero no incita a la concupiscencia...
¿no le tientan los dulces? ¿La leche condensada? ¿los bombones? ¿CUALQUIER PORQUERIA DE ESAS?

FUTURO BLOGUERO: DI que si!! yo estoy al cien por cien contigo....lo de las dietas es antinatural...lo que hnay que hacer es mover más el "pompis", que además eso genera endorfinas y buen rollo. Y a comer de todo!!!
Tu y tyo sabemos que es un placer de dioses...(aunque no me guste cocinar)

COMTE CERO: Ay, Comte cero, usted tan equilibrado como siempre...habas, habas...¿a alguién puede tentarle un plato de ellas?
A usted, quizás...

MAD HATTER: Tienes razón en que hay una leve aunque creciente "presión" sobre vosotros, pero ni punto de comparación...
No creo que llegárais a soportar tal tiranía....

WODEHOUSE: Tienes razón. Y ya lo comenté en otra entrada, lo dijo una musulmana de esas "practicantes" a la occidental de turno: -"nosotras somos prsisioneras del velo, pero vosotras lo sois de la talla 38".
Y tendríamos que ser nosotras mismas las que lucharamos contral ello.
Si es que somos más toooontas...

nancicomansi dijo...

LUNARROJA: Pura lujuria culinaria, eh?

eva al desnudo dijo...

Insuperable, este blog está de un guapo insuperable (y la chica de la fotita del lateralcamaraenmanoenelrecurridolabavo, más)

Mi madre este año ha vuelto a hacer las "monas" en casa...un pecado oye, sin embargo ayer me dieron a probar un especie de mona-moderna de pasteleria, puaj! nada que ver.

Que vivan los sabores clásicos ( tampoco haré ascos a quién quiera invitarme a Arzak) :0

Sintagma in Blue dijo...

De vez en cuando hay que darse un homenaje...

;-)